jueves, 12 de junio de 2008

Después de tantos reclamos, acá llegó...

Sin nombres y sin apellidos, esto está escrito para alguien en particular y a la vez para todos en general.

Existen siempre esos días en que cueste más que otros levantarse y empezar, no hablo del trabajo, te hablo de la vida. Esa vida que algunos días nos hace sufrir y otros nos hace sonreír. La vida, la que se lucha día a día, y cuando no se ganan las batallas, uno se entristece, pero piensa en la próxima y en todo lo que tiene, los amigos, los hijos, los amores, la familia...

Por eso acá te dejo esto que en palabras del querido Silvio resumen más poéticamente lo que yo te quiero decir...


Historia de la silla

En el borde del camino hay una silla
la rapiña merodea aquel lugar.
La casaca del amigo esta tendida
el amigo no se sienta a descansar.
Sus zapatos de gastados son espejos
que le queman la garganta con el sol
y a través de su cansancio pasa un viejo
que le seca con la sombra el sudor.

En la punta del amor viaja el amigo
en la punta más aguda que hay que ver.
Esa punta que lo mismo cava en tierra
que en las ruinas, que en un rastro de mujer.
Es por eso que es soldado y es amante
es por eso que es madera y es metal
es por eso que lo mismo siembra rosas
que razones de bandera y arsenal.

El que tenga una canción tendrá tormenta
el que tenga compañía, soledad.
El que siga un buen camino tendrá sillas
peligrosas que lo inviten a parar.
Pero vale la canción buena tormenta
y la compañía vale soledad
siempre vale la agonía de la prisa
aunque se llene de sillas la verdad.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchisimas Gracias!!! se que esta dedicado a mi!!! esta muy bueno!!! aunque para la proxima me gustaria que no uses palabras hechas!!! jajajaja besos

Betina Marazzo dijo...

Lo que pasa es que algunas veces hay que dejar que los grandes, escritores digan lo que uno siente, por un simple hecho... ellos lo expresan mejor...